domingo, 28 de noviembre de 2010

Lazy Sunday

Tengo dos entradas medio escritas (una sobre Bruno Lomas y otra sobre la ventriloquia), pero no soy capaz de terminarlas. Y eso que la primera me hacía mucha ilusión publicarla en el blog, porque es uno de mis cantantes favoritos. Pero creo que los domingos me pueden.

Os recomiendo leer el resto con esta canción de fondo.


Los domingos son días raros, en los que todo lo que se hace resulta raro. Puedes quedar a tomar café o salir a pasear, pero es raro. Generalmente las conversaciones de domingo no suelen ser productivas, y siempre se termina recordando cosas de la semana anterior o sobre la noche del sábado (sobre todo si hay de por medio un "erótico resultado"). También resulta raro salir a cenar un domingo.

Por otro lado, los domingos también tienen actividades propias que precisamente resultarían extrañas otro día de la semana. Por ejemplo recoger la casa, sobre todo si eres como yo y cada cosa que encuentras en un cajón perdido te hace ilusión y pierdes media hora con ella. También cambiar la ropa de verano por la de invierno, o la de invierno por la de verano (y si eres chica, también la de entretiempo). Temidos son los domingos de la limpieza general o también los que se dedican a las chapuzas del hogar. Cuántos dedos aplastados por un martillo podemos ver un domingo!

Pese a que salir a cenar un domingo sea extraño, no lo es el comer con la familia. Celebraciones de lo más variado podemos ver este día de la semana, desde unas bodas de plata hasta un cumpleaños con retraso. Pero particularmente entrañables son aquellas en las que no hay nada que celebrar, más que el hecho de estar todos, y estar todos bien.

Y qué me decís de los domingos en los que se abren las tiendas. Me encantan. Son como perlitas de consumismo en medio de un día festivo. Comprar un domingo es raro, pero gratificante. Ahora precisamente en Navidad es una época propicia para ello. Me encantan los padres comprando apresuradamente regalos para sus hijos las últimas horas de la víspera de Reyes. Y si la víspera de Reyes es un domingo, el combo es increíble.

En fin, los domingos son para pasar el rato y hacer tiempo hasta que empiece el lunes. El verdadero fin de semana es el viernes por la noche y el sábado. Los domingos merecen una mención aparte entre el final de una semana y el inicio de la siguiente. La mañana de domingo es para dormir y pasarla con cara de sueño. La tarde es para tener una siesta perezosa y, cuando el sueño se agote, quedar a tomar un café raro. Y después, por la noche, dejar pasar el tiempo hasta que llegue la hora de dormir.


Qué tranquilo sería todo si toda la semana fuese domingo.

5 comentarios:

  1. Cuan adorable la entrada. Yo quiero que todos mis domingos raros sean contigo ;* Brushie brushie

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  2. Sinceramente me ha encantado la entrada, con banda sonora incluida que te hace recrearte en la lectura.

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  3. Gracias por los comentarios! Disfrutar de un buen domingo es una condición indispensable para disfrutar con salud de la vida.

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  4. http://shannoneileenblog.typepad.com/.a/6a0120a5c8d9a9970c0133f58facdb970b-pi
    This will be our sunday ;*

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  5. Totalmente de acuerdo...gran entrada, muy apropiada para leer en domingo, jeje. Genial música de fondo...suerte y ánimo para el nuevo inicio de semana a todos!

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