domingo, 25 de julio de 2010

El fin de los días

Hay tantas leyendas sobre el fin de los tiempos como culturas y religiones existen. Muchas de ellas suelen tener un punto en común, que es la destrucción de todos los males de este mundo (fuego, catástrofes, castigo) y el posterior renacer de los bondadosos en un lugar mejor. De esta forma, se da un fin al cumplimiento de los códigos morales: Si vives de acuerdo a las normas superarás la prueba final y alcanzarás el nuevo mundo renacido; en cambio, si eres malvado y te sales del sendero recto, sufrirás un tormento eterno. El fin del mundo, más que un final, viene a ser una nueva oportunidad de renacer.

No voy a hablar del Apocalipsis cristiano, de sobras conocido por todos. En esta ocasión os traigo dos breves resúmenes de las visiones del final en las culturas persa y escandinava.

EL RÍO PURIFICADOR (Persa)
Cuando el tiempo llegue a su fin, Saoshyant (el sabio) vendrá para preparar al mundo a renacer y ayudar a Ahura Mazda (el que todo lo sabe) a destruir al malvado Ahrimán. Mashya y Mashyoi, los primeros humanos, beberán primero agua, luego comerán plantas, luego leche y luego carne. En la época de Saoshyant, la gente ya no necesitará comer; primero renunciará a la carne, luego a la leche, luego a las plantas y luego al agua, hata que al final no necesita nada. Ya no habrá más pecado ni desenfreno, de modo que Az (el demonio del deseo), creado por Ahrimán, morirá de habre al carecer de las sensaciones con las que se ha saciado.
Ahrimán suplicará a Ahura Mazda que le salve, pero este lo expulsará de la creación por el mismo agujero que Ahrimán hizo al entrar.

Entonces, llegará el momento del final, y habrá un nuevo comienzo del mundo. Saoshyant despertará a los muertos, y Ahura Mazda unirá el cuerpo y el alma. El primero en despertar será Gayomart (el primer sacerdote), luego Mashya y Mashyoi (los primeros padres), seguidamente el resto de la humanidad. Regresarán por el punto de Cinvat desde las alegrías del paraíso de los horrores del infierno, dependiendo de adónde les hayan mandado su comportamiento y su conciencia. Incluso aquellos que hayan matado a un perro volverán (ya que en la cultura persa los perros salen por la noche a combatir las criaturas del espíritu del mal). Este puente es ancho para los piadosos, pero estrecho como una aguja para los pecadores.

Todo el metal de las montañas del mundo se derretirá, y todos los hombres y mujeres tendrán que cruzar ese río de metal fundido para emerger purificados. Aquellos que hana sido fieles a Ahura Mazda y hayan vivido una existencia honesta, creativa, generosa y productiva sentirán como si atravesaran una corriente de leche tibia. Sin embargo, aquellos que se hayan dejado seducir por Ahrimán sufrirán terribles dolores mientras sus pecados se purifican con el fuego.

El nuevo mundo será inmortal y eterno. Les que hayan vivido hasta la edad adulta, regresarán a la vida con 40 años; los que murieron en la infancia, regresarán con 15 años. Y todos vivirán felices en compañía de familiares y amigos.
Ahura Mazda lo sabe todo, incluso cuando vas al baño.

EL RAGNAROK (Escandinavia)
El gallo de oro canta para despertar a los dioses cada luminosa mañana. Pero llegará un último atardecer para los dioses. Habrá una era del hacha, una era de la espada, una era del viento y una era del lobo. Y en esta tendrá lugar el Ragnarok, en que todo zozobrará. Lucharán hermano contra hermano y todas las barreras caerán. El lobo Fenris se liberará de su traba y Loki el embaucador navegará por el mundo en ruinas con un ejército de muertos, en una nave hecha con las uñas de los muertos. Y un duro invierno tendrá lugar.

Surt, que ha vigilado la entrada de Muspell con su flamígera espada desde el inicio de los tiempos, entablará batalla con los dioses y los nueve mundos se secarán bajo sus llamas. A su lado irá el lobo Fenris, con las fauces abiertas. Y la serpiente Midgard vomitará veneno sobre la tierra y el mar. Entonces Heimdall (el guardián), hará sonar su cuerno y los dioses cabalgarán hacia la batalla en gloriosa formación. Thor destuirá a la serpiente Midgard, pero al retroceder nueve pasos de ella caerá muerto a causa de su veneno. El lobo devorará a Odín, el padre de todos los dioses, y el hijo de Odín, Vidar, le vengará partiendo en dos al lobo. Heimar y Loki se destruirán el uno al otro.

La tierra se hundirá en el mar. El sol se volverá negro. Las brillantes estrellas caerán de los cielos. Y el mismo cielo arderá. Y la muerte les llegará a los dioses, a los gigantes, a los elfos, a los enanos, a los hombres y a las mujeres. Pero habrá dos que se salvarán, Lif y Lifthrasir, protegidos por Yggdrasil (el árbol del mundo). El rocío de la mañana será su comida y su bebida, y de ellos renacerá el género humano. La tierra emergerá por segunda vez, verde y hermosa. Volverán Balder y el dios ciego Hoder, hijos de Odín. Los ríos se llenarán de peces y los campos de trigo.

Y al pasear por los prados de la tierra renacida, hablando maravillas de lo que fue y será, los hijos de Lif y Lifthrasir hallarán en la hierba los tableros de oro en donde los dioses jugaban sus partidas, y recordarán a Odín, el todo porderoso, padre de todos los dioses, y a sus hijos en su gloria, en los dorados salones de Asgard.

Odín. Mejor no le vaciles.

Entrada larga de domingo, espero que hayais disfrutado de su lectura. Y no, no lo he sacado de Wikipedia esta vez, malpensados.

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